Por Nadia Cano @nadcano

 

Empezó con las carreras de aventura hace 11 años, cuando una lesión en la rodilla (rotura de ligamento cruzado) lo llevó a iniciar con la bicicleta.

Aunque siempre estuvo involucrado con las actividades deportivas -particularmente con el fútbol-, la bicicleta fue tomando particular interés para Fernando, luego de participar en numerosos paseos que se realizaban, en aquel entonces, únicamente en San Bernardino.

Según recuerda, su primer contacto con el deporte de aventuras se dio con Manduara Light, momento desde el cual no abandonó la disciplina hasta ser parte de las mejores competencias de aventura, tanto en nuestro país como en el extranjero.

A lo largo de su carrera como competidor, no solo consiguió ser parte de numerosos y reconocidos equipos paraguayos y del exterior, sino también participar en exigentes pruebas de triatlón y en dos ocasiones del Adventure Racing World Championship (Mundial de Carreras de Aventura).

 

De los paseos en San Bernardino a corredor mundialista ¿cómo se da ese salto?

Tras varios años de experiencia. Fue recién en el 2013 que se da la gran oportunidad de ser parte de un mundial de carreras de aventura. La ocasión surge cuando Darío Samaniego, con quien corría frecuentemente, me invita a un proyecto en el que estaba involucrado Gustavo Borgognon. Fue así que durante el 2012 fuimos parte de algunas fechas de la serie mundial para así finalmente poder correr el mundial. A la fecha tengo dos mundiales sumados, y ojala venga el tercero muy pronto.

 

¿Por qué las carreras de aventura?

Siempre disfruté de andar en bicicleta, pero es esa combinación de varias disciplinas con las que cuenta las carreras de aventura lo que hacen que este deporte sea interesante. Exige mucho, tanto física como mentalmente, y te muestra que el cuerpo no tiene límites. Además, te ayuda a ver la vida de otro modo, ya que si uno puede correr durante horas -en mi caso fueron nueve días la mayor cantidad de tiempo en carrera- cualquier problema o situación diaria ya no infunde temor.

 

Enfatizó, que cada corredor está expuesto a diversos acontecimientos desde el momento en que larga una competencia; pero que lo importante es saber sobrellevarlos.

¿Cómo logra uno estar nueve días en competencia? ¿cuál es la preparación que se necesita?

Preparación específica no hay, pero se requiere la planificación de cierta cantidad o tiempo de entrenamiento. Más allá de todo, lo que impulsa es el compromiso que uno asume con el equipo. Por ejemplo, antes del mundial en Costa Rica en el 2013, disfrutamos de la gran oportunidad de correr ciertas fechas; esto nos dio la ocasión de acomodarnos y conocernos como equipo. Y esa experiencia no tiene precio. Generalmente las primeras 24 o 48 horas son determinantes, pues es el tiempo en que el cuerpo se va acomodando a la situación del momento.

 

 

En el 2017 se dio nuevamente la oportunidad de correr un mundial ¿está en planes correr otra competencia similar?

Si, corrí nuevamente el año pasado en Estados Unidos, y lo más probable es que este año este presente una vez más; en esta ocasión, en la isla de La Reunión. Actualmente, y desde hace cinco años que formo parte del equipo uruguayo Uruguay Natural, con quienes existe el proyecto de participar.

 

¿Cómo se dio la circunstancia de correr con un equipo extranjero?

Con Uruguay Natural tengo un enorme compromiso, ya que gracias a ellos fui parte del mundial el año pasado. Uruguay es un país donde existe un sinfín de buenos corredores, pero como este deporte se trata también de relaciones y empatías, es mejor correr con amigos que ganar con extraños. Este año se dio la posibilidad de correr Expedición Guaraní con un equipo paraguayo, pero mi primera opción siempre va ser Uruguay Natural.

Este año, nuevamente formará parte del equipo Uruguay Natural durante los cinco días de competencia de Expedición Guaraní.

 

¿Cuál es para vos el mayor desafío a la hora de correr una carrera?

No defraudar como equipo, porque una carrera de aventura se trata de compañerismo, y si en un grupo de cuatro personas no existe sintonía o tolerancia, no hay forma de avanzar. Es sumamente importante conocer a tus compañeros, y no volver cargando el abandono sobre la espalda. No es fácil aceptar la frustración que conlleva esa situación, pero es a lo que estamos expuestos siempre. Además, a esto suma que una carrera de aventura en el extranjero, mínimo cuesta entre 10.000 a 15.000 dólares.

 

Personalmente ¿cuál fue la carrera más complicada que te tocó sobrellevar?

Tierra Viva, en la Patagonia fue una de las carreras más complicadas y sufridas que experimente, no me gusta el frio. En cuanto a la situación más extrema, la viví en Estados Unidos, cuando Alice Meza casi se nos muere de hipotermia por no contar con el equipo necesario. Muchas veces por cuestiones de llevar menos peso, dejamos equipamiento que nos pueden salvar la vida. Nadie conoce de antemano lo que te puede pasar, y si no tenes el equipo obligatorio y requerido para este tipo de deporte, son altas las probabilidades que termines muerto. Ese es otro punto que debemos mejorar en nuestro país, la seguridad de los corredores. Es fundamental la utilización de un equipo de seguimiento que permita ver en tiempo real dónde se encuentra cada team en competencia. Es importante medida que en nuestro país crecen y aumentan las actividades de este tipo, a la par debe progresar y desarrollarse la cobertura e infraestructura que brinda el organizar de una carrera.

 

Tomando en cuenta la experiencia que adquiriste afuera ¿existen aspectos a mejorar en el Paraguay con relación a este deporte?

Primero la actualización de los mapas, que además de una mejora importante debe cambiar de escala a 1:50.000. Así también, que los puestos virtuales estén bien marcados y sean lugares inamovibles. En muchos casos se da que el director de carrera pasó por el lugar hace días, pero al momento de la carrera el objeto elegido hace tiempo no está en el sitio. Situaciones similares hace que el corredor que se está iniciando y se está entusiasmando con las carreras de aventura pierda el interés. Aunque hay que destacar que hoy día estamos muy bien en asistencia en puestos de transición, hay uno que otro organizador que se instala en lugares inhóspitos, siendo que en un lugar de transición debe existir como mínimo corriente eléctrica, agua y un lugar adecuado para descansar si se desea. La recepción del ganador y de todos los equipos que vienen detrás, es otro punto importante a mejorar, ya que se da situaciones en que terminas la carrera y no te recibe nadie. No importa la hora, hay que recibir a cada equipo, desde el primero al último en llegar, de la misma manera. Hay que tener ese tipo de atención principalmente con corredores de Orientación y Promocional que son las categorías en auge en este momento. Es muy alentador ver tantas personas que inician en el deporte.

Entre risas, Fer reveló que su mamá desconoce los peligros que existen al correr una carrera de aventura. “Ella cree que me voy a andar en bici no más, que se descansa para seguir”, aseguró.

 

¿Y con relación al Club de Corredores de Aventura?

Como ente controlador y regulador, considero que el Club debería analizar y actualizar el reglamento, así como también realizar algunos cambios con relación al ranking. Si uno corrió diez carreras, deben valer esas diez carreras, y no debería importar con quién hayas corrido en el caso de tener compañeros extranjeros. Son ajustes mínimos que se deben hacer, para ello hay que tomar las experiencias que se cosechan afuera y aplicarlas aquí.

 

Ya te tocó estar en competencia por diversos países ¿crees que el Paraguay está preparado para albergar un acontecimiento tan grande como un mundial de aventura?

Aunque valoró la experiencia de poder correr carreras de aventura y el apoyo que recibe de su familia, expresó que cuesta pasar tiempo lejos de su esposa e hijos.

Claro que sí, y Paraguay va ser sede. Expedición Guaraní cambio la realidad de las carreras de aventura en el Paraguay, y estoy convencido que toda vez que se siga realizando esta competencia en nuestro país, el crecimiento va aumentar y va seguir siendo un trampolín para que los corredores paraguayos se entusiasmen con este deporte. Lo que está logrando Gustavo Borgognon no tiene precio, y nadie se va olvidar de los resultados. Ojala que no se cansé, porque cuesta.