Por Nadia Cano @nadcano

 

A finales del 2014, Cristhian Aguilera se encontraba con sobrepeso y cinco hernias lumbares que aquejaban su vida diaria, por lo que su médico le aconsejó practicar el ciclismo de ruta como método para quemar calorías sin necesidad de golpear la espalda o sus rodillas. “Comencé haciendo poca distancia, alrededor de cinco kilómetros por día, para luego ir aumentando la distancia poco a poco”, cuenta Christian, para resaltar, que fue en ese tiempo que escuchó hablar de las carreras de aventura.

“Me comentaron sobre un deporte con diferentes modalidades y en el que se debían encontrar ciertos lugares sin ayuda detecnología satelital; es decir, solo con la ayuda de una brújula. Me llamó la atención, por lo que hablé con amigos que esporádicamente eran parte de una u otra carrera en las categorías menores. En el 2015 se concretó mi primera aventura en la ciudad de Eusebio Ayala (Barrero Grande)”, menciona.

 

“Con sus 9 años, Lukas se siente preparado para afrontar las más duras pruebas. Hoy estamos punteros en el ranking nacional en la categoría promocional, y después de cada carrera, él ya me pregunta por la siguiente”

 

Desde aquella experiencia a la fecha, Cristhian intenta no perderme una sola fecha del ranking del Club de Corredores de Aventura, y en su afán por practicar el deporte, ha logrado impulsar el entusiasmo de su hijo Lukas (9).

“La experiencia de correr con él es algo único, ya que además de poder mostrarle lugares hermosos del Paraguay y enseñarle a amar y respetar la naturaleza, las carreras de aventura ayudan a fomentar el valor del compañerismo, así como a no rendirse en los momentos difíciles, y que todo sacrificio tiene su recompensa. Disfruto cada momento que podemos pasar juntos, viviendo el hoy, ya que la vida es un misterio y no sabemos hasta cuando estamos en este mundo”, subraya.

En cuanto al entusiasmo de Lukas, asegura que el pequeño se encuentra siempre animoso y expectante para ser parte de la siguiente aventura, ya que desde corta edad está involucrado con las competencias de de motocross. “Lukas inició con las competencias a los cuatro años, en aquel entonces, de motocross; siempre le gustó competir, pero cuanto más me involucraba yo en las carreras, él también se entusiasmaba y me pedía participar; como todavía era muy pequeño no podía”, asegura.

Como el animo de Lukas hacía las competencias de aventura fue creciendo, finalmente Cristhian le enseño cartografía y navegación y corrieron juntos Mandu´ara Light (2016), una experiencia que marcó el inició del pequeño en el deporte. “Fue bastante dura, casi nueve horas de carrera donde hicimos arroyaje, atropellamos esterales y bosques. Él fue el cartografo, así que hacía lo que indicaba (risas)”.

No obstante, el tiempo de su padre -que en ese momento se preparaba con su equipo para ser parte de Expedición Guaraní- impidió la participación de Lukas en otras carreras durante un periodo. “Casi no pasaba tiempo con él, por lo que le prometí que después de Expedición Guaraní, correríamos juntos. Nos siguió toda la carrera por internet, y con el resultado que obtuvimos, él se entusiasmo mucho más, por lo que ya no tenía excusas. Con sus 9 años, Lukas se siente preparado para afrontar las más duras pruebas. Hoy estamos punteros en el ranking nacional en la categoría promocional, y después de cada carrera, él ya me pregunta por la siguiente”, subraya.

Con relación a la preparación del pequeño, su padre admite que los entrenamientos no son constantes, ya que las actividades diarias de Lukas no dejan mucho tiempo para practicas regulares.

“La carrera donde realmente Lukas se supero física y mentalmente fue la última competencia realizada en el Chaco. Logramos estar primeros, pero luego de un descuido mio que no saqué una foto de un puesto virtual, y ver que sus pies ya estaban con ampollas, le sugerí abandonar. Él me respondió categóricamente que no, que él podía seguir y que todavía teníamos posibilidades, ya que los demás equipos podían cometer errores. Sus palabras de animo me dieron escalofríos y, fue muy motivador la fuerza de voluntad y las ganas de no rendirse que demostró”, recordó Cristhian, para resaltar que finalmente lograron posicionarse en el segundo lugar, solo a minutos del primer puesto.

 

La aventura en el Paraguay

Cristhian habló además del empeño que pone el Club de Corredores de Aventura del Paraguay, así como el organizar de cada carrera a la hora de organizar una competencia. No obstante, también resaltó las falencias que se hacen notorias durante el desarrollo de una carrera. “Veo que muchos organizadores se esfuerzan mucho para organizar una buena carrera, pero les falta un poco mas del trabajo de campo, así como la elaboración de los mapas actualizados. De nada sirve entrenar mucho, ser buen cartógrafo, si los mapas que te presenta laorganización no reflejan la realidad del terreno”, apunta.

 

“Las carreras de aventura son excelentes desde el punto de vista que lo mires; es una competencia donde se pone a prueba no solo lo físico y mental, sino que además te enseña diferentes valores, te muestra bellos paisajes que quizás de otro modo no conocerías y aumenta el amor y respeto hacia la naturaleza”

 

Asegura sin embargo, que las competencias a nivel local han mejorado notoriamente con relación a las realizadas en años anteriores, así como también ha crecido el interés hacia el mismo. “Las carreras de aventura son excelentes desde el punto de vista que lo mires; es una competencia donde se pone a prueba no solo lo físico y mental, sino que además te enseña diferentes valores, te muestra bellos paisajes que quizás de otro modo no conocerías y aumenta el amor y respeto hacia la naturaleza”, finaliza.

 

“La experiencia de correr con él es algo único, ya que además de poder mostrarle lugares hermosos del Paraguay y enseñarle a amar y respetar la naturaleza, las carreras de aventura ayudan a fomentar el valor del compañerismo, así como a no rendirse en los momentos difíciles, y que todo sacrificio tiene su recompensa”